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Pecados de la izquierda.

Pecados de la izquierda.


 

Lo que a continuación escribo no deja de ser una larga respuesta a este artículo de Milady:

El grupo blanco

http://contrapuntos.blogia.com/

 

La tesis fundamental de su artículo es la dificultad que tienen para algunas personas de mantener una posición centrada en política sin que algún miembro de la autodefinida progresía califique a esa persona de facha.

Ya en su momento (usando la frase de alguien que no recuerdo) el presidente Calvo Sotelo dijo aquello de “El centro izquierda es ante todo centro y, por tanto, derecha”.

Pero aún así, no es lo mismo una persona de derechas (ni siquiera de derechas sin complejos como tanto le gustaba decir a don Jose María) que un facha.

Pero no fue esa parte la que me interesó más, sino la enumeración de posibles pecados que cometemos muchos de los que nos autodenominados izquierdistas.

 

Enumero y comento esos pecados y, haciendo acto de contrición por mis pecados de pensamiento, obra y omisión. Los listo cual serie de mandamientos.

 

1.- No apoyarás a manifestaciones de dudosa catadura.

No basta que aparezca la palabra antifascista en el nombre de una organización convocante para que dicha manifestación sea de izquierdas. Lo más probable es que termine en rotura de cristales y quema de coches, no todos propietarios de burgueses.

Por supuesto, debemos evitar la doble moral respecto a nuestro apoyo a según qué convocatorias. Ya sé que nos atrae mucho más poner verde a Bush por encarcelar en Guantánamo que a Castro por encarcelar disidentes, pero úsese el ejercicio sano de intercambiar nombres y compruébese si en tal caso acudiríamos a una manifestación en contra de los encarcelamientos en Guantánamo de disidentes cubanos.

 

2.-No apoyarás a políticos antidemocráticos. Tan dictador es Castro como Pinochet. Tan dudoso es Chávez como HItler en sus inicios políticos.

Los primeros usaron métodos violentos para acceder al poder. Los segundos abusaron de la democracia.

Por supuesto puede matizarse: prefiero a Castro que a Pinochet porque es más seguro para un militante anticastrista vivir en La Habana que para un comunista en Santiago de Chile en su momento. Pero preferir la cárcel a la ejecución no exime de culpa a ninguno de ello.

Tampoco el origen de su toma de poder. De acuerdo que Castro desalojó a Batista, dictador corrupto. Hubiese sido un estupendo momento de plantear unas elecciones. Una lástima.

 

3.-No apoyarás la destruccióno mofa de símbolos que no compartes. De acuerdo: la bandera rojigualda nos recuerda a Franco. Y ya sé que es mucho más bonita la republicana. Pero resulta que la primera es la bandera oficial, ¡qué le vamos a hacer!

Una cosa es no estimarla y otra muy distinta reírle la gracia a quienes la queman. Que, por cierto, se acordarían de mis muertos si yo quemara la de su comunidad autónoma, por poner un ejemplo.

Lo mismo vale con los retratos del Rey. Sí, yo también prefiero una república. Pero hasta que no lo votemos toca aguantarse. Y, ante todo, educación. A mí no me gustaría ver mi retrato quemado por el hecho de que a alguien no le guste las matemáticas.

 

4.- No todo lo que se hace en una huelga es justificado. No: cortar una carretera no es adecuado para protestar por tu despido. Ni poner a los niños en medio de la vía del tren porque no haya calefacción en el colegio (os prometo que esto ha ocurrido).

Hay que recordar que una huelga trata, fundamentalmente, de jorobar al patrón para que este ceda. Lamentablemente en muchos casos, es irremediable en los servicios públicos, hay daños colaterales. Pero una cosa es tener que soportar una huelga de limpieza de metro y otra que un marrano unte con aceite el suelo de una estación.

 

5.-No todos los curas son como Rouco ni todos los creyentes unos meapilas. De acuerdo, ya sabemos que esos señores quemaron a Girdano Bruno, pusieron bajo palio a Franco y hasta algún papa le ha dado la comunión a Videla. Pero no todos son así. Especialmente los que menos mandan. Mientras no interfieran en tu vida, déjalos tranquilos con la suya.

Por cierto, habría que analizar la irresistible atracción que la Iglesia produce en los no creyentes. Extraña fascinación, supongo, parecida a la que los dinosaurios ejercen sobre los niños. Solo que los dinosaurios no nos enfadan.

 

6.-No todo lo exótico es guay. Si te parece una cacicada que las mujeres no puedan llegar a ser papa, más cacicada todavía es que usando el Islam en algunos países no se deje conducir a las mujeres. Las tradiciones o pintoresquismos locales tienen un límite. Si no está bien tirar una cabra de un campanario, peor debe ser casar a alguien con once años. Que digo yo.

 

7.- El imperialismo y el capitalismo no tiene la culpa de todo. Que ya hace muchos años que nos fuimos de África, por ejemplo, y se debería ver ya alguna de las maravillas que propugnaron los anticolonialistas. Más bien lo contrario, la verdad. Lo que no deja de ser tristísimo.

Tampoco es cierto que todos los empresarios sean unos explotadores: la mayoría sí, puede. Pero, por favor, que no me lo diga esa persona que cumple con la mitad de su horario laboral y el resto se lo pasa en la cafetería.

 

8.- El hábito no hace al monje. Hay imbéciles con barba y sin barba (y no me refiero a don Mariano sino al Che). Con corbata y sin corbata. Preferible es leer La Razón a no leer nada. A lo mejor el tipo que a tu lado compulsivamente lee El Mundo-digital es porque compra El País-papel.

Si ya sabemos que no todas las rubias son tontas, intentemos encontrar a un señor de derechas con ideas. Igual hasta lo encontramos.

 

9.- No todo lo verde es rojo ni todo lo rojo es verde. Nucleares no, gracias…hasta que se demostró que las centrales eléctricas tradicionales contaminan más y esparcen más los residuos que las centrales nucleares. Meditemos las cosas si descubrimos que hay nuevos estudios u otras vías alternativas.

 

10.- Ser nacionalista no es ser de izquierdas. Que parece que no nos enteramos, leñe. Que los nacionalismos nacieron siempre con la burguesía. ¿Dónde quedó el espíritu internacionalizador de la izquierda?

De acuerdo que te guste tu lengua, tus costumbres y que hasta el deporte regional de lanzamiento de huesos de melocotón lo consideres superior al fútbol o al ciclismo. Y, por supuesto, aunque ateo, que la Virgen de la Cucaña es mucho más guapa que la Almudena y a Pilarica juntas.

Pero de eso a eliminar las leyes de Newton del sistema educativo para poder incluir la biografía de don Segarrillo Alcaparrete, que descubrió un cangrejo que únicamente existe en el arroyo del pueblo, hay un abismo.

 

 

5 comentarios

Milady -

Curiosamente, y supongo que de modo injusto pues es una generalización, yo a los quemapapeleras no los asocio con la izquierda, sino sobre todo con los nacionalismos exaltados, hoy en día.

O con los hinchas futboleros. Que esa es otra.

Jorge -

Si, creo que me ha convencido tu argumento, pero temo que la cosa irá cambiando. Como ya he dicho en no se cual de los "hilos", cada vez me da más vergüenza afirmarme como de izquierdas. Además de que cada vez esté peor considerado (que si está de moda, que si es la postura fácil, que si hay que ver estos progres) y sobre todo por que no me gusta que se me asocie a quemapapeleras anonimos y demás gentes.

Por otro lado, como en este pais la izquierda es de risa, politicamente el amarillo me atrae cada vez con más fuerza :D

Y si esto no convence, diré que es por no llevarte la contraria xDDD

Milady -

Jorge cuando me contesta a mí dice que se va a pasar al amarillo, y cuando contesta aquí defiende otra tesis. ¡Chaquetero!

Por supuesto, es broma. Ahora en serio, claramente eso también pasa, pero voy a explicar cuál creo que es la diferencia, a mi modo de ver: Como el grupo blanco se esconde, no son ellos los que opinan eso de ti, sino los de las derechas "sin complejos". En cambio, entre las izquierdas es fácil la asociación con la derecha más casposa de cualquiera que afirme, por ejemplo, que siente la bandera incluso por gente muy moderada. Es una asociación que se hace sin pensar.

Es decir, que esa asociación de la que hablas la hace gente que está mucho más cerca del extremo que el equivalente a la izquierda. Y, sinceramente, creo que es por eso por lo que la izquierda moderada no se esconde, mientras que la derecha moderada sí lo hace.

Si alguien tiene otra tesis mejor estoy dispuesta a escucharla.

Y estoy totalmente de acuerdo en una cosa: A ambos lados y ahora hablo de los moderados se peca de no juzgar por igual las mismas actitudes cambiando los nombres. No ya a nivel global de política internacional (estilo Castro-Pinochet), sino bajando al día a día. Digamos por ejemplo obras del AVE fallidas o subidas de impuestos municipales, por poner dos ejemplos que tengo cercanos.

Jorge -

De nuevo muy de acuerdo, da gusto leer cosas así.

"La tesis fundamental de su artículo es la dificultad que tienen para algunas personas de mantener una posición centrada en política sin que algún miembro de la autodefinida progresía califique a esa persona de facha."

Me gustaría también recordar el caso opuesto, que aún siendo menos común, también abunda en esta España nuestra (que culto ma quedao): La de la gente de derecha que nos tacha de rojos castristas stalinistas y responsables directos de paracuellos

Cada vez me gusta más la historia aquella de la calle y las piedras

Milady -

Gracias por la respuesta, excelencia.

Del mismo modo que mi artículo era irónico y exagerado, el suyo lo es.

Y como sé que su cultura general es vasta, que no basta, ya sabe que tras el examen de conciencia y dolor de los pecados, toca propósito de enmienda. Que creo que en su caso está más que avanzado.

Mi deseo de que no le llamen facha tras leer este artículo.