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Belle-Ile

No leo. No miro.

No leo.  No miro.

El último en soltar la frasecita ha sido Ibarreche. No me extraña, desde luego.

Resulta que Ibarreche dice que no lee los periódicos.

Por supuesto, no es que haya querido decir: Como soy un inculto que me importa un pimiento lo que pasa en el mundo no leo los periódicos.

Lo que quiere decir este señor es: Para no dejarme influenciar y para no coger cabreos no leo los periódicos.

No me extraña que a fuerza de no leer vaya diciendo frasecitas del estilo de No me temblará el pulso, usada por el españolista Franco.

Pero no es eso lo que quería comentar.

De vez en cuando se entrevista a algún escritor que se jacta de no leer literatura. Por supuesto, lo que quiere decir no es que él sea un inculto sino que no leyendo a Cervantes, evita que su Obra quede contaminada por ideas o recursos de dicho escritor.

Tampoco es extraño que algún cineasta comente que va poco al cine.

O que un actor televisivo diga que no ve televisión.

Dichos escritores, que suelen ser de los que cuando se les fotografía la cara tienen la mano puesta en ella como en actitud lánguida y pensativa, provocan automáticamente mi siguiente reacción:

Tú, perdón, usted, insigne escritor, no es capaz de molestarse en leer a otros. ¿Pretende, cretino mamarracho, que me moleste yo en leerle a usted?

Por supuesto que si el autor de la frase es cineasta el resultado es el mismo: ¿te crees, so imbécil, que tú que no confiesas haberte hartado a ver películas de John Ford mereces la menor de mis atenciones?

Pero lo triste es que no se me ocurre nada que decirle a Ibarreche.

2 comentarios

Jorge(Ender99) -

¿Tu tampoco, hijo mío?

Si es que es muy triste, pero ya no leen ni los políticos, supuesta élite de nuestra sociedad. Bueno si, los discursos y tonterías que le escriben los asesores en las chuletas. Que digo yo, pues entonces que gobiernen los asesores directamente, y nos ahorramos unos sueldos, ¿no?

Y coincido con Milady en cuanto a lo grande del artículo

Milady -

La verdad es que se me ocurren unas cuantas cosas que decirle a Ibarreche, pero no quiero ensuciar un blog casto como este.

De todos modos tenemos algo en común, y es que cada vez me gusta menos oir o leer prensa, si es que sobre política está el pescado vendido. Es tan previsible lo que va a decir-hacer cada uno que se puede decir que es hasta aburrido.

Tras esa declaración del señor presidente de los vascos, creo que lo mejor que podrían hacer los periodistas es no ponerle una alcachofa delante, y así de uno que nos libramos los demás. En el equivalente tuyo a no leer los libros del escritor creído.

Gran artículo, Excelencia.