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Tópicos lingüísticos

Tópicos lingüísticos

Hace unos días me describieron a una mujer como alta, delgada y de pechos turgentes.  Una vez remitido algo mi nivel de lujuria, reparé en la expresión pechos turgentes.  La palabra turgente la había oído mil veces, siempre aplicada a unos pechos y, en realidad, desconocía su significado.  (Cuando lo busqué en el diccionario mi nivel de lujuria volvió a subir, claro).

 

Hay expresiones, pues de esto va mi artículo y no de pechos y turgencias, que se usan hasta el agotamiento vengan a cuento o no. Estas muletillas o tópicos nos rodean y a poco que estemos al acecho podremos cazar unas cuantas.

 

De todos es sabido que,  aunque sea el más vago de los concursantes de Gran Hermano o ese miembro de la Casa Real en el que todos estamos pensando, todos toman en verano unas merecidas vacaciones. 

 

Da igual que sea un tifón, terremoto, inundación, incendio o accidente de aviación con cien víctimas.  Con seguridad, algún reportero televisivo nos informará de que el panorama es dantesco.

 

Si, además, se trata de un incendio, sin duda habrá una zona calcinada cuando es obvio que los bosques se carbonizan, no se calcinan.

 

En tiempos de Pirri y Gento, los delanteros anotaban, marcaban o, más vulgarmente, metían un gol.  Ahora definen.  Ni siquiera definen un gol, simplemente definen, así, en intransitivo.  Antes de averiguar qué significaba esa expresión me imaginaba al tal delantero en docta reunión con académicos de la lengua intentando ajustar el significado de algún término balompédico.  Pero no.

 

Que, por cierto, el tal delantero ya no tiene entrenador, sino un mister.  Misterios del fútbol.

 

Supongo que al primero que se le ocurrió la idea, la expresión le resultó graciosa.  Pero ya empiezo a estar harto que Fulanita tenga un amigo con derecho a roce.  Ya puestos, ¿por qué no lo presenta diciendo: “Este es Menganito y me lo follo cuando quiero”? 

 

Dichoso artículo este, que empieza hablando de pechos y termina hablando de hacer el amor. 

 Espero que el amable público lector tenga la suficiente caridad cristiana como para ser indulgente con este su humilde servidor.   

2 comentarios

Milady -

Las frases hechas del deporte son muchísisimas, y repetidas además una y otra vez (no, no "hasta la saciedad", jeje). Tenemos las etapas contrarrelojes: ¿contra cuántos relojes son, o los "entrenos" diarios. Y mi preferida: "Llevamos 30 minutos de partido y el marcador permanece inamovible". Y si es inamovible, entonces ¿para qué juegan?

Definir. Lázaro Carreter se revuelve en su tumba a cada definición de gol. Él, que escribió una columna a la semana durante 30 ó 40 años, en el País y después en el ABC, sobre malos usos del lenguaje, especialmente dedicado a tópicos y errores de los periodistas. La recopilación está en "El dardo en la palabra" y "El nuevo dardo en la palabra". Con respecto a los tópicos el prólogo es esclarecedor, busco para ser literal: "Los errores más comunes son el lugar común, vagancia mental o el automatismo. Unido ésto a la pedantería, y a la preferencia por las palabras más largas y, a ser posible, menos corrientes, de acuerdo con la ley de que a mayor necedad, mayor presunción". Cómo verás, Carreter era un "maestro" de discursos a tu estilo, no al de la LOGSE. Lalalá.

Hay una leyenda muy bonita de Carreter cuando era profesor de filología en Salamanca, para otro día, que se sale de tema. Aunque podría contártela, porque todo tu artículo está un poco salido. De tema, claro. Cambia lo que me has dicho, sí, mucho más adecuado y turgente. Juas, ja.

También podría contarte sobre la minúscula posibilidad real (¿con r o con R?) que tuve de ... No. Que luego imaginas como con mis untuosas discusiones ilustrísimas. :P

Jorge(Ender99) -

¡¡Genial el artículo!! (Sobre todo la parte de las turgencias xD)

Saludos