La odisea de ir al cine.
Ir al cine en mi ciudad se está convirtiendo en un suplicio. Hasta hace poco teníamos unas diez salas céntricas alcanzables, a lo sumo, en veinte minutos a pie de un agradable paseo. Ahora sólo quedan tres. Las demás, en zonas de ocio o centros comerciales.
Supongo que la culpa es mía por ser exigente y no tener coche. Pero el domingo pasado la única sala céntrica (las otras dos estaban cerradas por vacaciones) programaba una película que detesto. Así que opté por ir a una de esas “zonas de ocio”, es decir: restaurantes casposos, pubs, bolera y multicines.
Fuimos en autobús.
En un domingo, el servicio de transporte urbano de mi ciudad oscila entre lo malo y lo detestable. Esta vez hubo suerte: el autobús pasaba cada media hora y no hubo que esperar mucho. Lástima que no nos dejaba cerca y tuvimos que andar con cerca de 40º un buen trecho.
Como la película empezaba muy pronto (es larga) tuvimos que comer en la zona. Restaurante chino. No me quejo: razonablemente bien.
Nos ponemos en cola. Por supuesto la taquillera tarda.
Entrada numerada. Nada que objetar salvo…que la sala estaba casi vacía cuando empezó la película y nos dieron unos pésimos asientos. Nos cambiamos de asiento.
La película bien. Al estar cuatro mataos, no hay esta vez ruido de adolescentes palomiteros. Ni tengo que soportar al novio de la chica cardada que le va a traer un botellín de agua y pasa por delante de mí.
La película es de esas que termina con unos textos que dicen qué es de la vida de los protagonistas. Tuve que leer los textos medio a ciegas: ya habían abierto la puerta para que desalojáramos. Cortesía, que se llama eso, el abrir la puerta antes de terminar la película.
Nos volvemos a casa.
El autobús tarda, tarda y tarda.
Recordamos que más adelante hay otra parada con una línea mejor. Andamos. Afortunadamente ya sólo hay unos 37º de temperatura.
En la nueva parada el autobús tarda, tarda y tarda. Por supuesto, sin sombra.
Al final optamos por regresar a casa andando.
Somos gente sana así que en 45 minutos estamos en casa.
¡Y menos mal que me gustó la película!
2 comentarios
PCRdeG -
Que comimos y fuimos a la sesión de las 16'30 o así.
Así que del cine salimos a las 19'00 (la peli, Zodiac, es larga).
Sandra -
Y, obviamente al salir, eran más de las 11. Y a esa hora pocos autobuses vas a coger tú. jajaja.
Los autobuses dejan de pasar a las 11 menos cuarto.